La asociación

Un heterogéneo grupo de personas con implantación en la ciudad y firmes criterios de lealtad, gratitud y cariño a Vigo, pretendemos establecer una plataforma abierta de debate con la ciudad como protagonista y la asociación como punto común de encuentro.

El foro que a partir de estos momentos pretendemos establecer, desea permanecer en sintonía constante con el carácter mismo de Vigo y sus condiciones sociales, geográficas, políticas y culturales. La asociación en un ámbito abierto por la propia condición de esta ciudad, de costa y puerta atlántica, y se inspira en la libertad, en el respeto y en la evidente necesidad que se advierte en un escenario como el nuestro, de escuchar la voz de sus habitantes y el pálpito de la calle para el tratamiento de multitud de problemas que brotan en el seno de una urbe de crecimiento extraordinario en el último tercio del siglo XX y primeros años del XXI, cuya infraestructura ha sido rebasada por este fenómeno y cuyas carencias se manifiestan en buena parte de sus frentes.

Es por tanto esa necesidad la que nos ha movido y la que proponemos como motivo fundado para la creación y el desarrollo de un programa de foros y encuentros monográficos con vocación de sumar argumentos que contribuyan a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos y que permita orientar el futuro a la conquista de una ciudad mejor. Mejor dotada en planificación y servicios, más armoniosa en su desenvolvimiento, más amplia y comprensiva en sus criterios, más serena y sincera en la detección de sus necesidades y más comprometida en la defensa de sus legítimos intereses. Y sumados a estos argumentos, la configuración de un lugar más libre y con una mejor calidad de vida para quienes lo habitan y lo viven cotidianamente.

La “ASOCIACIÓN EN DEFENSA DE VIGO” es por tanto la casa de todos o eso al menos pretende ser en la planificación de su ideario de nacimiento, y no aspira a promover enfrentamientos sino a crear condiciones para el diálogo, la concordia y el mutuo acercamiento. Es apolítica en el sentido más noble del concepto porque no desea angostarse ante ninguna ideología concreta salvo que ésta sea ilícita, pero hondamente política al mismo tiempo porque cree en la benevolencia del activo político como el instrumento para fomentar ideas, discutir proyectos, elevar conclusiones y afirmarse en su condición de foro y elemento de discusión que fructifique en propuestas y planteamientos de consenso. Quiere ser también una herramienta de amplio espectro porque en torno a la referencia primera de un núcleo fundador compuesto por personas de perfil heterogéneo y variada procedencia, se propone ampliar hasta donde pueda la participación de quien quiera sumarse al proyecto, expresando con esta invitación a participar su vocación integradora y su plena confianza en la conciencia y el compromiso de los vigueses y sus deseos de hacer posible un porvenir mejor y una ciudad más fuerte, más amable y más avanzada y segura de sí misma que legar a las próximas generaciones. Los vigueses del nuevo milenio que aspiran a formarse en su ciudad y en los que esta asociación confía ciegamente para trazar un Vigo cabeza de una amplia región atlántica paneuropea y líder social, económico, científico e intelectual en los años venideros.

Ingresar en la ASOCIACIÓN DE AMIGOS DE VIGO no implica más requisito que cubrir una hoja de afiliación y el pago de una cuota de veinte euros anuales. A partir de ese momento, solo cumple entregarse a una labor gratificante e intensa, con Vigo como objetivo y la serenidad y la madurez como mejores aliados.

Los socios fundadores de la asociación que formamos la primera junta directiva, intentamos parecernos lo más posible a la sociedad civil viguesa, que históricamente siempre fue transversal ideológicamente, mestiza por lugares de origen y buscando la mixicidad social. Somos vigueses preocupados por el futuro de la ciudad, recuperamos aquella vieja tradición de finales del siglo XIX y principios del XX que ayudó a hacer de Vigo la ciudad número uno de Galicia, presente en el mapa del mundo y una ciudad que crecía en población porque ofrecía mejores oportunidades para sus ciudadanos, situación un poco diferente a la que vivimos hoy.